Ha sido una noche mágica, llena de ilusiones, cuerdas, belleza, complicidad. Arte en suspensión, de la mano de alguien tan especial como Bruce y, su deliciosa Nina.

Empezamos el jueves cuando nuestros invitados llegaron a Madrid y el viernes creímos haber alcanzado un record después de 18 horas a su lado. Hay tantas cosas que aprender y tan poco tiempo para hacerlo…

Por la puerta entraban amig@s deseos@s de aprender de la mano del maestro y salían aún más amig@s, sabedores del conocimiento y buen hacer que les había sido transmitido.

Continuamos ayer sábado y, el día anterior supo a poco cuando tras 23 horas de goze y disfrute, caímos agotados en la cama, muy conscientes de que hoy domingo, continuaban las clases y las emociones.

Hacía tiempo que seguíamos la trayectoria de Bruce pero, nunca habíamos tenido la oportunidad de compartir tanto tiempo a su lado. Sabíamos que era un maestro en el arte de las cuerdas pero, lo que no sabíamos es que es un maestro en sí mismo. Un auténtico caballero inglés que, como suele decir, ata personas, no paquetes.

Nos hubiese gustado aprender más de él pero, quizás sólo con estar a su lado este fin de semana hemos tenido más que suficiente. Hemos visto a muchos usar las cuerdas con maestría pero, no es habitual que esa maestría se torne en arte, de la forma en que él lo hace. Su exquisita y depurada técnica parece pasar a un segundo plano, eclipsada por la belleza de su estilo.

El fin de semana, queridos perversos, toca a su fin y ahora es momento de pensar en el reencuentro, ya sea aquí, en Londres o al otro lado del mundo: Japón, por ejemplo.

Nuestro más sincero agradecimiento a Bruce y a Nina por hacernos sentir tan especiales y por supuesto, vaya también nuestro agradecimiento a todos los que os habéis acercado por Fetterati y nos apoyáis día a día en este perverso proyecto.

Gracias, gracias de todo corazón.

 

Fetterati
Esinem  
Video : Toni Chaptom