El Shibari, integra en su concepto el cuerpo, la mente y el espíritu con el objetivo de canalizar la energía erótica buscando alcanzar nuevos niveles de conciencia en un conjunto de innegable valor estético

La concentración en las ataduras, el ambiente, la atmósfera creada durante la sesión y la estimulación erógena forman un proceso único y complejo

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shibari El ambiente debe ser propicio, la adecuada preparación del espacio físico donde lo vamos a practicar es el primer paso para disfrutar del Shibari. A este propósito nos ayudara una iluminación adecuada, la decoración sobria, el uso de velas, técnicas de aromaterapia y algún ritual higiénico de lavado previo del sujeto

La meditación ayuda a centrar la mente y a captar la energía de cada átomo de cada cosa que te rodea, de los participantes, de la fuerza de la gravedad durante las suspensiones y de las emociones que se generan durante las practicas de privación sensorial

El conocimiento de las zonas erógenas del cuerpo nos garantizará una intensificación de todas las emociones y energías. La técnica Shibari es como un masaje, buscando y estimulando las partes mas sensibles del cuerpo, y no tienen porque ser necesariamente los genitales

La relación mágica entre cuerda y amor es universal, siete nudos en una cuerda para invocar al amor es un ritual común para muchas culturas a lo largo de la historia. Desde los celtas europeos hasta el japón imperial emplearon elaborados nudos geométricos para canalizar las energías mágicas

La geometría en el uso de la cuerda tiene sus resultados, una vez retiradas las ataduras, las marcas que dejan sobre el cuerpo contaran su propia historia, dirán a quien las contemple que la persona que las luce ha disfrutado y ha sufrido. La perfección geométrica nos hablará de la habilidad del maestro que ató las cuerdas, y la intensidad de la marca nos indicará la nivel de placer alcanzado durante la sesión
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La creación geométrica no se limita simplemente a las marcas de las cuerdas, algunas técnicas tantricas incluyen la creación de dibujos florales sobre la piel arañando y mordiendo, pero la cuerda y especialmente los nudos son la autentica clave del Shibari

En el Shibari, la cuerda y los nudos recogen la energía de quien los maneja, permitiéndole transmitirla a la los puntos energéticos de la persona atada, generándose entre ambos un intercambio de energía sexual que desemboca en una experiencia absolutamente física y espiritual

El cuerpo humano cuenta con algo mas de cincuenta puntos de placer erótico, cada uno tan poderoso como el clítoris o los pezones. Si a esto sumamos otros sesenta puntos sensitivos a lo largo de la columna vertebral no encontraremos con un complejo mapa de estimulación listo para ser recorrido por la áspera textura de una cuerda, controlando y administrando el placer con el sabio uso de los nudos y la presión

Fotos: JapanTorture

Artículo publicado originalmente en FETICHISMO TV

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