(Por Josep)

En estos días de mini-vacaciones vamos a ir aprovechando para ponernos al día en las crónicas de los últimos eventos nideros: le toca el turno ahora a la fiesta “1001 noches” del pasado noviembre, que hicimos coincidir con la celebración de mi cumpleaños.

Así que enviamos convocatoria a Sherezade, Aladino, Harun Al-Raschid, Alí Babá y a los amigos del Nido más cercanos: el plan era convertir el sótano en la mágica Bagdad de la antigua Arabia.

Bastante gente se dejó inspirar por el tema de la fiesta y vino disfrazada: un placer para la vista y una buena manera de meterse en situación.  :) Y es que siempre son divertidas las fiestas con dresscode…

Pili tras su velo... Foto de Tangata Puhuruhuru

 

Una vez llegaron (casi) todos los invitados, dimos paso a una pequeña actuación de cuentacuentos: hacía ya demasiado tiempo que no subía al escenario y lo echaba de menos. El cuento elegido fue “Ramadán“, una adaptación libérrima del célebre número 50 de la serie de cómic Sandman, guionizada por mi admirado Neil Gaiman… Una historia que ya había explicado algunas veces en mis años de cuentista por bares y bibliotecas, pero que he remozado una vez más para añadirle un toque nidero, jeje.

Cuentacuentos en el Nido... Foto de Hob

El reloj de arena del califa. Foto de Ivo_bcn

El acompañamiento musical corrió a cargo de Anna, que consiguió la nada fácil hazaña de sacar música oriental de su inseparable ukelele: ¡vaya un aplauso para ella desde aquí!

Anna y su ukelele. Foto de Ivo_Bcn

Françoise tuvo una aparición estelar en el papel de la bella Sher-Hazad, que empieza la historia en un mercado de esclavos y acaba, por supuesto, coronada como reina consorte del Nido del Escorpión. :)

Sher-Hazad... Foto de Ivo_bcn

Sher-Hazad, coronada. Foto de Ivo_bcn

Tras el cuento, la danzarina del vientre Manuela, a la que también aprovechamos para agradecer su estilazo y buen rollo, se lanzó a escena y bailó con entusiasmo y alegría algunas canciones tradicionales:

Baile del vientre... Foto de Ivo_Bcn

Más adelante enseñó los rudimientos del baile del vientre con la colaboración espontánea de algunos de los presentes (entre ellos Simbad el marino con su turbante azul, jeje, ya digo que hubo grandes disfraces):

Así se hace... Foto de Ivo_Bcn

Y apenas recuperados del baile, aprovechamos la fiesta para celebrar mi trigésimo segundo cumpleaños (¡ay, mi pobre perilla con canas!): unas copitas de cava y pastelitos árabes nos sirvieron para brindar. Así da gusto cumplir años, en buena compañía!

En buena compañía... Foto de Ivo_Bcn

Más tarde, ya de madrugada los invitados se fueron marchando de vuelta a Arabia, con la excepción de unos pocos irreductibles que vieron salir el sol (o que lo hubieran visto de no estar en un sótano, se entiende). Seis o siete alegres juerguistas que seguimos charlando y riendo… De hecho hay literalmente decenas de fotos de esta parte del evento, pero nos permitiréis que terminemos aquí la crónica y nos despidamos hasta la siguiente actualización del blog, que probablemente sea pronto ahora que estamos en racha.  0 0

Authors: El Nido del Escorpion

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