Quedamos para cenar y se apuntaron dos más, la sobremesa se alargó lo suficiente como para que esa somnolencia que produce una copiosa ingesta se transformara en ensoñación.


Y como dijo el bueno de Pawlovsky, los sueños .... son.

Las cosas no salen por que si, hay que ensayarlas, así que hete aquí la trastienda, lo que generalmente no se enseña, el trabajo y la experimentación que tanto Kurt como yo llevamos a cabo ese día.

Nunca estamos de acuerdo en la intensidad del aire acondicionado, pero siempre en otras cosas ...

et voilà ....


Alfil.

Rosas5, 2007


Authors: Alfil

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