Domingo por la mañana, sol radiante y un cielo despejado han borrado en un abrir y cerrar de ojos los restos de invierno que quedaban. Desde hacía días los almendros en flor entonaban su canto de sirenas particular y yo, soy facilmente tentable.


Canes y fotógrafo se apuntaron a la excursión por la ruta de las batallas, las que libraron los franceses y cierto tamborilero.

Nosotros, rememorando esas épocas, libramos la nuestra contra las cuerdas y cortezas lacerantes. Salimos casi indemnes, apenas con rasguños.

Alfil.

El Bruc, 2009.

 

Authors: Alfil

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